Cómo invertir en ETFs mediante un Unit Linked

Paso 1: Elegir intermediario

Los ETFs se compran a través de un bróker o entidad financiera con acceso a mercados
bursátiles. Los factores clave a considerar son: comisiones de compraventa, custodia,
acceso a mercados internacionales (especialmente Xetra y Euronext para ETFs europeos),
y calidad de la plataforma.
En España existen múltiples opciones: desde bancos tradicionales hasta brókers online
especializados. Las comisiones pueden variar significativamente, por lo que conviene
comparar antes de decidir.

Paso 2: Seleccionar el ETF

Una vez definida la exposición deseada (geografía, sector, clase de activo), es fundamental
comparar entre los ETFs disponibles. Los criterios principales son:
TER (Total Expense Ratio): El coste anual del fondo. Cuanto menor, mejor.
Tracking difference: La diferencia acumulada entre la rentabilidad del ETF y la del índice.
Un buen ETF debería tener tracking difference cercano a su TER negativo.
Método de réplica: Física preferible a sintética para la mayoría de inversores.
Domicilio fiscal: Irlanda es preferible para ETFs con exposición a EE.UU. por su tratado de
doble imposición favorable.
Política de dividendos: Acumulación para eficiencia fiscal, distribución para rentas.
AUM (activos bajo gestión): ETFs con más de 100 millones de euros ofrecen mayor
garantía de continuidad.

Paso 3: Ejecutar la orden

Al cotizar en bolsa, se puede usar orden a mercado (ejecución inmediata al mejor precio
disponible) u orden limitada (precio máximo de compra o mínimo de venta).
Las órdenes limitadas son recomendables para evitar sorpresas en momentos de alta
volatilidad o baja liquidez. También conviene operar en horario de máxima liquidez del
mercado subyacente.
Paso 4: Seguimiento
Conviene revisar periódicamente el comportamiento del ETF frente a su índice, comprobar
que no haya cambios en la política del fondo y evaluar si procede rebalancear la cartera.
Herramientas como justETF, Morningstar o la propia web de la gestora facilitan el
seguimiento y la comparación de ETFs.

Fiscalidad de los ETFs en España
En España, los ETFs tributan como acciones, no como fondos de inversión. Esto implica
que cada venta genera una ganancia o pérdida patrimonial que debe declararse en el IRPF,
sin posibilidad de diferimiento mediante traspaso como ocurre con los fondos tradicionales.
Ganancias patrimoniales
La plusvalía (precio de venta menos precio de compra y gastos asociados) tributa en la
base del ahorro según los siguientes tramos (ejercicio 2024):
Tramo Tipo impositivo
Hasta 6.000 € 19%
De 6.000 € a 50.000 € 21%
De 50.000 € a 200.000 € 23%
De 200.000 € a 300.000 € 27%
Más de 300.000 € 28%
Dividendos
Los dividendos distribuidos por ETFs tributan como rendimientos del capital mobiliario en los
mismos tramos que las ganancias patrimoniales.
En ETFs de acumulación, los dividendos se reinvierten internamente sin generar tributación
inmediata, lo que mejora la eficiencia fiscal a largo plazo mediante el efecto del interés
compuesto.
Retenciones en origen
Los dividendos de acciones extranjeras sufren retención en el país de origen. El domicilio
del ETF es clave para minimizar este impacto.
Irlanda destaca como domicilio preferente para ETFs con exposición a EE.UU. Gracias al
tratado fiscal con Estados Unidos, la retención en origen sobre dividendos americanos se
reduce del 30% al 15%, mejorando significativamente la rentabilidad neta a largo plazo.
Compensación de pérdidas
Las minusvalías pueden compensarse con plusvalías del mismo ejercicio. El exceso puede
compensar hasta el 25% de los rendimientos del capital mobiliario, y las pérdidas no
compensadas se arrastran durante los 4 años siguientes.
Regla de los 2 meses: No se pueden compensar pérdidas si se recompra el mismo valor (u
otro sustancialmente idéntico) dentro de los 2 meses anteriores o posteriores a la venta con
pérdidas.

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